Cómo el Mindfulness ayuda a la rehabilitación

Cómo el Mindfulness ayuda a la rehabilitación

La mayoría de los pacientes en rehabilitación de adicciones a drogas y/o alcohol, manifiestan estar atrapados en un círculo vicioso interminable y dañino. Este bucle de adicción, comienza con emociones de culpa, estrés y miedo, los cuales son mitigados durante el efecto de la sustancia y que, luego se potencian durante los periodos de resaca o abstinencia, volviendo a empezar el ciclo. 

Este espiral, tiene un patrón común: Nuestro cerebro es adicto por naturaleza. Nuestra memoria primitiva, nos lleva a siempre quedarnos en aquellos lugares donde sentimos placer y recompensa. La amígdala, nuestro cerebro primitivo, constantemente está produciendo neuroreceptores que buscan satisfacción de necesidades primarias de hambre, sed y placer


El círculo de adicción a las drogas

Es por esta razón, que es tan fácil entrar en el círculo de adicción a las drogas. El cerebro de la persona en adicción, demanda permanentemente dosis de placer, sin concientizar el efecto negativo causado. 

Romper el ciclo adictivo es prácticamente imposible sin la ayuda de un equipo profesional. A través de tratamientos efectivos, los profesionales de la rehabilitación, ayudan a hacer los cambios de conductas destinados a encauzar esta búsqueda natural de placer hacia factores menos dañinos e incluso beneficiosos para el paciente. 

Existen muchas técnicas efectivas para el tratamiento de la dependencia a las drogas. Cada tratamiento es individual para cada paciente, sin embargo existen técnicas comunes y que han probado su eficiencia a través de los años.

Para entender completamente su funcionamiento, debemos comprender cómo funciona el Mindfulness en el tratamiento de rehabilitación de adicción a las drogas.


Mindfulness, ¿Mito o Realidad?

La técnica del Mindfulness, aunque ha estado en auge desde hace menos de 30 años, es una práctica ancestral utilizada por muchas culturas en el mundo.

En términos simples, consiste en la reprogramación de nuestro cerebro para así poder concentrarnos en el momento presente y disminuir la tensión que nos producen nuestros recuerdos del pasado y las expectativas del futuro.

Practicar mindfulness, es como llevar todos los días a nuestro cerebro al gimnasio. Trasladamos toda la ansiedad y remordimientos de nuestra amígdala hacia nuestra corteza frontal, la parte del cerebro donde se localiza la toma de decisiones. 

El “síndrome del cerebro de mono”, es decir, el estado mental en el que nuestra mente divaga constantemente en pensamientos, se focaliza a través del mindfulness y se logra llegar a nuevos niveles de consciencia plena y presente. 


¿Cómo funciona?

En un periodo de pocas semanas, podemos reprogramar nuestro cerebro y tener la capacidad plena de enfoque contra las emociones que tienden a ser refugio de adicciones.

Al comienzo de un tratamiento de rehabilitación, la reorientación cerebral permite que podamos cambiar patrones de conducta, disminuyendo el modo automático de pensamiento, transformándolo en sensaciones plenas de nuestro entorno.

Conectando los sentidos con cuerpo, mente y espíritu, el mindfulness permite al paciente reincorporarse a su vida cotidiana, sin la necesidad autoimpuesta e inconsciente, del consumo de una sustancia como vía de escape o como medio de placer. 

Al finalizar una terapia de mindfulness, el paciente podrá estar en capacidad de:

  • Manejar saludable y efectivamente situaciones de estrés, emocionalidad y ansiedad, mediante el enfoque mental.
  • Manejar la ira y la frustración, mediante la consciencia y la búsqueda de soluciones.
  • Conectar con los sentidos y su cuerpo, entendiendo de una mejor manera las necesidades y buscar alternativas sanas para su satisfacción.
  • Entender que la vida se desarrolla en el presente. El paciente entenderá claramente que el pasado y el futuro, representan estados mentales que solo producen frustración, remordimiento y ansiedad. En este sentido, comenzará a vivir la vida a plenitud consigo mismo y su entorno.
  • Aprender el valor de la meditación, la introspección y la autoevaluación constante, como medio de armonía entre su yo consciente e inconsciente.

En definitiva, el mindfulness es una poderosa técnica cuya finalidad es conseguir un cambio permanente en la programación mental del individuo.

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