¿En qué consiste el tratamiento de adicción a la cocaína?

¿En qué consiste el tratamiento de adicción a la cocaína?

La adicción a la cocaína es una enfermedad que involucra cambios biológicos en el cerebro de igual modo que innumerables problemas sociales, familiares y del entorno del adicto. Por lo tanto, el tratamiento de la adicción a la cocaína debe ser integral y las estrategias deben evaluar los aspectos neurobiológicos, sociales y médicos del uso indebido de la droga por parte del paciente. Podríamos resumirlo en que es necesario un tratamiento biopsicosocial para llegar a la recuperación total de la persona adicta. Sin olvidarnos que podrían necesitar apoyo farmacológico complementario.

Podemos dividir los efectos de la cocaína en tres fases, a corto plazo, a largo plazo y efectos de sobredosis. A corto plazo, la cocaína nos da una sensación inusual de felicidad y gran energía, sensación de enojo y desconfianza hacia los demás, sensibilidad a la luz y al tacto, una temperatura elevada del cuerpo o malestar en el estómago. Los efectos que produce la cocaína a largo plazo son hemorragias nasales, pérdida del olfato, problemas para tragar, tos y problemas pulmonares. Y por último, los efectos de sobredosis de la cocaína son derrames cerebrales, convulsiones, latidos irregulares del corazón o ataque cardíaco.


Metodología del tratamiento de adicción a la cocaína

El tratamiento de modificación de conducta o la terapia cognitiva-conductual es el más eficaz para tratar la adicción a la cocaína, esta terapia se centra en ayudar a las personas adictas a la cocaína a abstenerse y a mantenerse abstinentes del consumo de cocaína. Los procesos de aprendizaje desempeñan un papel importante en el desarrollo y la continuación del abuso y la adicción a la cocaína, se pueden aprovechar estos mismos procesos de aprendizaje para ayudar a reducir el consumo de drogas y prevenir las recaídas.

Este enfoque trata de ayudar a los pacientes a reconocer, evitar y enfrentar el consumo de drogas. Es decir, se les enseña a reconocer las situaciones en las que tienen más probabilidad de consumir cocaína, a evitarlas y a enfrentar de manera más eficaz una serie de problemas y comportamientos asociados con el abuso de drogas. En ocasiones es necesario el tratamiento farmacológico para evitar el síndrome de abstinencia y mantener al paciente en un estado mental óptimo para poder trabajar a nivel cognitivo y conductual de la mejor manera. A medida que el tratamiento cognitivo-conductual avanza adecuadamente, la ayuda del tratamiento farmacológico se reduce, dejando de ser necesaria.


Fases del proceso del tratamiento de adicción a la cocaína

El tratamiento cognitivo-conductual se divide en cinco fases:

  1. Desintoxicación, esta primera etapa se realiza bajo estrecha vigilancia médica para evitar la aparición de síndromes de abstinencia y con gran empatía del terapeuta, normalmente ex-adicto, para crear un vínculo y así evaluar y definir una línea terapéutica adecuada para el paciente.
  2. Deshabituación, en esta segunda etapa se trabaja la sustitución de hábitos y actitudes alteradas por el consumo de cocaína, adquiriendo unas nuevas referencias que mejoran la calidad de vida del paciente y adquiriendo confianza en sí mismos para abordar la recuperación ya que la autoestima en estas personas adictas está muy dañada.
  3. Rehabilitación, en la tercera etapa del tratamiento se pretende recuperar y conseguir las habilidades perdidas o no desarrolladas siendo la terapia grupal e individual del paciente y sus familiares fundamental en este proceso, dotando al paciente de recursos y herramientas para el control de impulsos, la reducción de la ansiedad, control de horarios y la mejora de las habilidades personales y sociales del paciente.
  4. Reinserción, el objetivo final de esta etapa es la inserción o reinserción social del paciente en su entorno familiar, social, laboral y de ocio, siguiendo con el tratamiento médico, psicológico, emocional y terapéutico asesorando y guiando el proceso de reintegración hasta llegar a este objetivo plenamente.
  5. Seguimiento, esta etapa se basa en la capacidad para mantener una vida sana y un crecimiento personal continuo, identificando estímulos de alto riesgo, poniendo en práctica los factores de protección aprendidos y realizando estrategias de afrontamiento en la nueva vida.


Lurdes Garcia Casanova
Terapeuta especialista en adicciones Grupo Neros Asturias.

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